Y el miedo
te venció una vez más,
mis lunas se agrandaron
crecieron más
de lo que pudiste aguantar.
Amor,
pensaba yo que serías tú,
el sol que diera brillo
a estos satélites desviados,
y llevarlos a un nuevo rumbo.
Quizás tu melena dorada
le de claridad
a otra luna desahuciada,
mientras yo
me pierdo en las estrellas,
y me refugio en tus fieles compañeras.
lo siento.
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