Dear you,
Sé que no te gustan los abrazos, pero igual iría a darte unos cuantos. Porque si pudiese protegerte lo haría, porque siento la desesperación de no verte, la ansiedad de esto me hace quererte más.
Porque aunque digas no querer verme, sé que tus manos buscan las mías tanto como ellas ya lo hacen. No me importó mis miedo, ni los riesgos, -de hecho- no me importan, contigo no cuentan, contigo podría vencerlos sin más.
Pero tú ya no estás, y sola esos miedos me devoran, y se agregan más y más. El miedo a no volver a sentirte como lo hacía, el miedo a no poder besar tu frente, el miedo a perderte por completo.
Quizás fue muy corto nuestro universo, pero ha tomado vida propia, y aún si no tuve tiempo para quererte lo suficiente, créeme, ahora tengo tiempo de sobra.
Sí, corazón, soy complicada, más de lo que me atrevo a admitir, pero tú me haces pensar que mi vida es jodidamente sencilla cuando me tocas, y en el peor de los casos, me haces pensar que podría seguir siéndolo. Pero, ya no te veo, y ahora la complejidad me acecha, y me asusta, me asusta más que nunca, y te quiero más que a nada.
Déjame hacerte sentir en casa, quiero ser esa pequeña parte de tu vida que nunca desprecies. Ay, cielo, no sabes lo mucho que me quitas el sueño, no me dejas dormir, pero no quiero dejar un punto y final donde sólo debería haber una coma.
Ven, déjame disfrutarte.
-R
No hay comentarios.:
Publicar un comentario