Te quise muy rápido,
no vi las curvas
ni las señales de tránsito.
Me desquisiste pronto,
sí viste las señales,
sí viste el carril contrario,
esquivaste mis flechas,
fuiste más veloz.
Fui la mariposa estrellada en tu parabrisas, lo siento por mancharte la vista.
sábado, 27 de diciembre de 2014
Temor a brillar
Y el miedo
te venció una vez más,
mis lunas se agrandaron
crecieron más
de lo que pudiste aguantar.
Amor,
pensaba yo que serías tú,
el sol que diera brillo
a estos satélites desviados,
y llevarlos a un nuevo rumbo.
Quizás tu melena dorada
le de claridad
a otra luna desahuciada,
mientras yo
me pierdo en las estrellas,
y me refugio en tus fieles compañeras.
lo siento.
jueves, 25 de diciembre de 2014
Tristezas sin razón y felicidad falsa.
Con el poco tiempo que tengo de vida, me he dado cuenta de muchas cosas, la mayoría de ellas sin importancia o quizás sin la suficiente como para intentar entenderlas. Aún así, hay una que me inquieta, y he intentado comprender.
Tal cosa es el hecho de por qué los adolescentes vivimos miserablemente, siempre hay un motivo para estar tristes, o peor aún, lo estamos sin razón. Si no estamos tristes, estamos molestos, y me da consuelo saber que no soy la única que se siente así, porque la verdad, hay millones de pubertos que están igual. Todas estas afirmaciones que no tienen respaldo alguno, y las hago porque soy yo, y como adolescente promedio, pienso que me como el mundo y tengo siempre la razón, me hacen pensar que es normal, es normal para nosotros estar tristes, deprimidos y molestos, mayormente con el mundo en general, y con las personas que habitamos en él. Descubrí que para estar felices debe pasar algo, debemos tener un motivo, no es tan fácil como estar triste, que sin razón podemos sentirnos de tal manera. Sin embargo, la felicidad no nos dura mucho, esa fuente de alegría es siempre escasa y se agota muy rápido, para así volver a nuestro estado natural.
Así, puedo creer y afirmar que, esta generación es así, miserable, le gusta sufrir sin necesidad, le gusta complicar las cosas y peor aún, envolver todo un rollo de un piso y convertirlo en uno de treinta y dos. Pero, ¿qué podemos hacer? ¿esperar a ser adultos y ver si encontramos esa cosa abstracta llamada "felicidad"? Es estúpido e ilógico a la vez, ya que la mayor parte de nosotros al graduarnos estaremos la mitad de nuestras vidas encerrados en una oficina, con un trabajo al que ni siquiera le tiene gusto, para así, ser aún más miserables de lo que ya son en estos momentos; no quita que la minoría consiga lo que ama, y consiga ser "feliz", aunque para mí, la felicidad es sólo un estado de ánimo y no un "todo".
Ahora que llegué a este tema sin querer, quisiera aclararlo. Todos hablan de la felicidad como un objetivo, como un punto en sus vidas que cuando lleguen a él, habrán llegado a la cumbre y no necesitan avanzar más, porque según lo que nos han venido enseñando desde hace siglos, ese es nuestro final, nuestra meta. Lo siento por ser así de antiparabólica con las opiniones ajenas (la verdad es que no lo siento) y los parámetros que nos inculcan, pero para mí, la felicidad no es más que un estado de animo, a consecuencia de cierto evento o suceso que se haya dado a cabo recientemente. Porque veamos un ejemplo simple, si un hombre a sus cuarenta y tantos años, con su casa propia, con dos hijos y una esposa "feliz", su carro, un trabajo que pague sus deudas, sus cuentas y le deje dinero para irse de viaje los fin de semanas con su familia, dice estar en la cumbre, en su punto final, porque según él es feliz, y ya al llegar ahí no hay vuelta atrás, esa es su culminación. Me pregunto yo, qué pasaría, si este hombre "feliz", llega a su casa después del trabajo, esperando ver a su esposa "feliz" y sus hijos "felices", los encuentra asesinados de manera brutal, en la cocina de su casa "feliz", gracias a un matón que quiso robarse las joyas de su esposa, ¿qué pasaría entonces? ¿seguiría siendo feliz? ¿seguiría estando en la cumbre de la vida, como todos dicen llamarle? ¿O retrocedería a sus días de adolescente, donde era miserable? Por lo tanto, para mí, y ojalá que para ti también, la felicidad es sólo igual a la tristeza o a la euforia, estados de animo que van y vienen, que sólo están ahí. Así como dicen que la desdicha no dura para siempre, la felicidad tampoco.
Volviendo al tema anterior, creo que esta generación debería intentar cambiar, debería encontrar la felicidad en las cosas más mínimas que le pasan día a día, deberíamos alegrarnos sin razón, así mismo como nos entristecemos, deberíamos ser alegres, saltar y cantar sólo porque sí, y ya, porque las penas se las lleva el viento, y el viento puede llevarnos consigo.
Elogios por conveniencia
Cada vez que veo que una persona tiene la valentía suficiente para hacer un cumplido a alguien más sin segundas intenciones, con el único objetivo de hacerle sentir bien, siento que por más pequeño que sea, hay un progreso en la sociedad, que no todo está perdido y no somos tan estúpidos y primitivos como pienso la mitad del tiempo.
Por otro lado, están las demás personas que hacen cumplidos con segundas intenciones, no es que esté del todo mal, tampoco me parece que esté bien, pero son las que más risa me dan, y es porque a estas las conozco muy bien. Un "Hola, me pareces simpática" seguido de su nombre para presentarte, solo para esperar un "Hey, a mí también me has parecido simpático" de vuelta, o un "Estás muy guapo/a", son del tipo de cumplidos que no me tomo en serio, ya que la mayor parte del tiempo quieren meterse en tus pantalones y ya, luego se les olvida lo que te han dicho, y es totalmente ridículo, aparte de básico, claro, que intenten llamar tu atención con piropos baratos, y lo peor del caso, genéricos, cumplidos que se lo dices a cuatro personas en una misma habitación y pueden creer que son personalizados.
A lo que quiero llegar es que, no todos los cumplidos son buenos, por más lindos y personales que suenen, ya que, aunque no lo pienses, si se quiere lograr una satisfacción personal al elogiar a alguien más, querido, no es verdadero, es un solo "te estoy diciendo lo linda/o que estás para ver si me prestas atención y te vas conmigo".
El punto de esta entrada no es quejarme de las personas que quieren elogiar a alguien sólo para llamar su atención, sino decirles que empiecen a dar cumplidos (obviamente solo si son reales y si sienten que es así, no cumplidos falsos) a la gente solo para que su día deje de ser tan malo, o en efecto, que siga yendo bien. Apuesto que alguien alguna vez se ha dado cuenta del corte de cabello que te hiciste recientemente, te lo ha elogiado y has estado pensando y sonriendo gracias a eso por un tiempo, quizás media hora, quizás todo el día, pero el hecho de que te haya hecho feliz por al menos, un minuto, hace que valga la pena.
Sí, puede que me esté contradiciendo un poco con los cumplidos para ver a alguien más sonreír y los cumplidos para satisfacerte a ti mismo, pero no los confundan, porque es importante saber diferenciar eso con querer ver una sonrisa ajena que te haga feliz de manera genuina.
martes, 23 de diciembre de 2014
Nuevo universo, nueva órbita
Este universo tomó forma, es autótrofo, no lo mates, cuídalo.
Me acerqué fingiendo casualidad,
y un universo se empezó a forjar
entre tú y yo.
Fingiendo casualidad te besé,
y por un momento nacieron las estrellas,
las nebulosas se crearon,
me envolvieron entre ellas.
En este asunto convexo
siempre termino deslizándome a un lado,
esperando que tú
te deslices conmigo.
Fingiendo casualidad te abracé,
y tu olor a peligro me tomó para sí;
los planetas nacieron,
los anillos se abrieron
y tu cabello se volvió el punto de retorno,
mientras el universo se expandía
en aquella acera distante,
testigo de la creación divina.
Esa calle oscura, atestiguante
vio nuestras manos fusionarse,
y mi mirada estallar
cuando de ver tu cara se trataba.
¿Por qué no son las noches
reversibles?
Quiero dos para comer aquí y tres para llevar.
Y el universo se creó,
ya tiene vida eterna, tiene rienda suelta,
así como tú conmigo,
y ya está, tu cabello flota en el espacio,
yo soy ese satélite perdido
que busca refugio en una luna distante,
mientras tú haces de las tuyas,
en este universo que colisiona
cada vez que rozas mi boca.
Me acerqué fingiendo casualidad,
y un universo se empezó a forjar
entre tú y yo.
Fingiendo casualidad te besé,
y por un momento nacieron las estrellas,
las nebulosas se crearon,
me envolvieron entre ellas.
En este asunto convexo
siempre termino deslizándome a un lado,
esperando que tú
te deslices conmigo.
Fingiendo casualidad te abracé,
y tu olor a peligro me tomó para sí;
los planetas nacieron,
los anillos se abrieron
y tu cabello se volvió el punto de retorno,
mientras el universo se expandía
en aquella acera distante,
testigo de la creación divina.
Esa calle oscura, atestiguante
vio nuestras manos fusionarse,
y mi mirada estallar
cuando de ver tu cara se trataba.
¿Por qué no son las noches
reversibles?
Quiero dos para comer aquí y tres para llevar.
Y el universo se creó,
ya tiene vida eterna, tiene rienda suelta,
así como tú conmigo,
y ya está, tu cabello flota en el espacio,
yo soy ese satélite perdido
que busca refugio en una luna distante,
mientras tú haces de las tuyas,
en este universo que colisiona
cada vez que rozas mi boca.
domingo, 21 de diciembre de 2014
Haznos renacer.
Dame un beso de esos que salvan vidas, de esos que te hacen olvidar el mundo allá afuera. No sé dónde estás, pero sí sé donde quiero que estés.
Ven y salva estas manos,
De ahogarse entre palabras y versos,
Abrazame y no me dejes ir
En estos días de angustia,
Tú eres la calma que necesito.
Sin tus besos y la mitad de un te quiero,
No tenemos nada,
Nada más que polvo negro.
Te congelaste, me hiciste arder;
En tus brazos quiero quemarme,
Y en tu cuerpo guardar mis cenizas.
La noche es nuestra,
Las estrellas a nuestra merced están,
Sin prisas, sin apuro,
Destrúyeme, y destruyamos el mundo,
La luna nos mira, nos anhela,
"¿Dónde han quedado los amantes
así como estos, tan puros,
Con pensamientos desnudos?"
Preguntó, y aquí estamos,
Vamos a arder, juguemos a querernos,
Hasta que ya no estemos jugando.
Me destruí por desesperación,
Desesperación por si volvías por aquí;
y me acabé cada noche esperando,
A que digas que me quieres.
Demuestra que tu cobardía puede morir, para hacer renacer esto,
Para hacernos renacer.
Ven y salva estas manos,
De ahogarse entre palabras y versos,
Abrazame y no me dejes ir
En estos días de angustia,
Tú eres la calma que necesito.
Sin tus besos y la mitad de un te quiero,
No tenemos nada,
Nada más que polvo negro.
Te congelaste, me hiciste arder;
En tus brazos quiero quemarme,
Y en tu cuerpo guardar mis cenizas.
La noche es nuestra,
Las estrellas a nuestra merced están,
Sin prisas, sin apuro,
Destrúyeme, y destruyamos el mundo,
La luna nos mira, nos anhela,
"¿Dónde han quedado los amantes
así como estos, tan puros,
Con pensamientos desnudos?"
Preguntó, y aquí estamos,
Vamos a arder, juguemos a querernos,
Hasta que ya no estemos jugando.
Me destruí por desesperación,
Desesperación por si volvías por aquí;
y me acabé cada noche esperando,
A que digas que me quieres.
Demuestra que tu cobardía puede morir, para hacer renacer esto,
Para hacernos renacer.
sábado, 20 de diciembre de 2014
Dear you,
Sé que no te gustan los abrazos, pero igual iría a darte unos cuantos. Porque si pudiese protegerte lo haría, porque siento la desesperación de no verte, la ansiedad de esto me hace quererte más.
Porque aunque digas no querer verme, sé que tus manos buscan las mías tanto como ellas ya lo hacen. No me importó mis miedo, ni los riesgos, -de hecho- no me importan, contigo no cuentan, contigo podría vencerlos sin más.
Pero tú ya no estás, y sola esos miedos me devoran, y se agregan más y más. El miedo a no volver a sentirte como lo hacía, el miedo a no poder besar tu frente, el miedo a perderte por completo.
Quizás fue muy corto nuestro universo, pero ha tomado vida propia, y aún si no tuve tiempo para quererte lo suficiente, créeme, ahora tengo tiempo de sobra.
Sí, corazón, soy complicada, más de lo que me atrevo a admitir, pero tú me haces pensar que mi vida es jodidamente sencilla cuando me tocas, y en el peor de los casos, me haces pensar que podría seguir siéndolo. Pero, ya no te veo, y ahora la complejidad me acecha, y me asusta, me asusta más que nunca, y te quiero más que a nada.
Déjame hacerte sentir en casa, quiero ser esa pequeña parte de tu vida que nunca desprecies. Ay, cielo, no sabes lo mucho que me quitas el sueño, no me dejas dormir, pero no quiero dejar un punto y final donde sólo debería haber una coma.
Ven, déjame disfrutarte.
-R
Sé que no te gustan los abrazos, pero igual iría a darte unos cuantos. Porque si pudiese protegerte lo haría, porque siento la desesperación de no verte, la ansiedad de esto me hace quererte más.
Porque aunque digas no querer verme, sé que tus manos buscan las mías tanto como ellas ya lo hacen. No me importó mis miedo, ni los riesgos, -de hecho- no me importan, contigo no cuentan, contigo podría vencerlos sin más.
Pero tú ya no estás, y sola esos miedos me devoran, y se agregan más y más. El miedo a no volver a sentirte como lo hacía, el miedo a no poder besar tu frente, el miedo a perderte por completo.
Quizás fue muy corto nuestro universo, pero ha tomado vida propia, y aún si no tuve tiempo para quererte lo suficiente, créeme, ahora tengo tiempo de sobra.
Sí, corazón, soy complicada, más de lo que me atrevo a admitir, pero tú me haces pensar que mi vida es jodidamente sencilla cuando me tocas, y en el peor de los casos, me haces pensar que podría seguir siéndolo. Pero, ya no te veo, y ahora la complejidad me acecha, y me asusta, me asusta más que nunca, y te quiero más que a nada.
Déjame hacerte sentir en casa, quiero ser esa pequeña parte de tu vida que nunca desprecies. Ay, cielo, no sabes lo mucho que me quitas el sueño, no me dejas dormir, pero no quiero dejar un punto y final donde sólo debería haber una coma.
Ven, déjame disfrutarte.
-R
Aceras angostas
Te entiendo, corazón
Las cosas rotas no van contigo,
Son muchas estrellas que juntar,
Soy un rompecabezas complicado de armar.
Te entiendo, cariño mío,
Es difícil correr con miedo,
Es imposible arrastrarlo contigo
Aunque esta luna haría eso y más,
Contigo las pesadillas desaparecen,
Lo demás no importa,
Sólo tus manos enlazadas a las mías.
Te entiendo,
La acera es muy angosta,
Y nuestros miedos son muy anchos,
Pero corazón, me arriesgo,
Me atrevo a ir por la calle,
A caminar sin protección,
Sólo ven y únete a mi.
Las cosas rotas no van contigo,
Son muchas estrellas que juntar,
Soy un rompecabezas complicado de armar.
Te entiendo, cariño mío,
Es difícil correr con miedo,
Es imposible arrastrarlo contigo
Aunque esta luna haría eso y más,
Contigo las pesadillas desaparecen,
Lo demás no importa,
Sólo tus manos enlazadas a las mías.
Te entiendo,
La acera es muy angosta,
Y nuestros miedos son muy anchos,
Pero corazón, me arriesgo,
Me atrevo a ir por la calle,
A caminar sin protección,
Sólo ven y únete a mi.
jueves, 18 de diciembre de 2014
Maltrecha
Escogiste mal la canción, sol mío
estoy rota, estoy maltrecha.
Soy complicada,
soy una flor imperfecta.
Pero soy tuya,
como la luna del sol depende,
así soy, y soy más por ti.
Esta canción no tiene armonía,
ni rima ni compás.
Pero te tiene a ti en la letra,
desde el principio
hasta el fin, en cada coro,
cada estrofa.
Su composición no es perfecta,
es tosca, el ritmo no concuerda,
pero las palabras están escritas
con esencia tuya, con lentitud y fuego,
fuego que arde.
Entre cada Sí Bemol y rimas rotas
te admiran, te forjan, te dan forma,
Oh, tienes la silueta más hermosa,
que una canción maltrecha, como yo,
no puede anhelar ni en otras mil vidas de luna.
Está bien que tu voz se aleje,
que tu pista acabe, no he de merecer
una pizca de tu soneto perfecto,
pero, que bien hubieses sonado,
con mis ondas de fondo. (bis)
estoy rota, estoy maltrecha.
Soy complicada,
soy una flor imperfecta.
Pero soy tuya,
como la luna del sol depende,
así soy, y soy más por ti.
Esta canción no tiene armonía,
ni rima ni compás.
Pero te tiene a ti en la letra,
desde el principio
hasta el fin, en cada coro,
cada estrofa.
Su composición no es perfecta,
es tosca, el ritmo no concuerda,
pero las palabras están escritas
con esencia tuya, con lentitud y fuego,
fuego que arde.
Entre cada Sí Bemol y rimas rotas
te admiran, te forjan, te dan forma,
Oh, tienes la silueta más hermosa,
que una canción maltrecha, como yo,
no puede anhelar ni en otras mil vidas de luna.
Está bien que tu voz se aleje,
que tu pista acabe, no he de merecer
una pizca de tu soneto perfecto,
pero, que bien hubieses sonado,
con mis ondas de fondo. (bis)
martes, 16 de diciembre de 2014
viernes, 12 de diciembre de 2014
Orgullo o indiferencia
Ay luna, bésame como gustes,
Pero bésame.
Tócame, luna mía, sienteme,
Pero no te alejes.
La noche está llena de estrellas,
Pero, ¿de qué valen sin ti?
Ven, amor mío, complaceme
Afrodita me advirtió,
Con esto no se juega,
Porque te quemas,
Mis manos están encenizadas.
Nunca fuiste mi luna,
Nunca te lo permití.
Ahora que te necesito,
En estas frías noches de diciembre,
No estas, ahora no te lo permites.
Orgullo o indiferencia,
Mi gran temor es que
Sea la segunda lo que sientas.
Pero bésame.
Tócame, luna mía, sienteme,
Pero no te alejes.
La noche está llena de estrellas,
Pero, ¿de qué valen sin ti?
Ven, amor mío, complaceme
Afrodita me advirtió,
Con esto no se juega,
Porque te quemas,
Mis manos están encenizadas.
Nunca fuiste mi luna,
Nunca te lo permití.
Ahora que te necesito,
En estas frías noches de diciembre,
No estas, ahora no te lo permites.
Orgullo o indiferencia,
Mi gran temor es que
Sea la segunda lo que sientas.
domingo, 7 de diciembre de 2014
Y ahí estaba ella, riéndose de sus propias caídas. No era extraño que lo hiciera, de hecho, ya era un hábito que había empezado a amar, porque ¿no era mejor reírse de sí mismo a que los demás lo hagan? pero su risa no era autentica, si veías más de cerca, en su mirada no había más que un enorme y alargado mar de tristeza, en sus manos temblorosas solo habían ganas de golpear la pared y quitarse todas las frustraciones de encima. Pero eso era imposible.
Estaba hundida hasta la cabeza en sus preocupaciones, no sabía nadar fuera de ellas, y ese fue uno de los grandes errores que nunca consiguió corregir. Pero, a ciencia cierta, ¿quién soy yo para juzgar? no soy más que alguien observando, no soy Dios, y si tal personaje existiese, no le daría importancia a las frustraciones de una chica como ella.
Y eso habría sido un gran error.
Estaba hundida hasta la cabeza en sus preocupaciones, no sabía nadar fuera de ellas, y ese fue uno de los grandes errores que nunca consiguió corregir. Pero, a ciencia cierta, ¿quién soy yo para juzgar? no soy más que alguien observando, no soy Dios, y si tal personaje existiese, no le daría importancia a las frustraciones de una chica como ella.
Y eso habría sido un gran error.
jueves, 4 de diciembre de 2014
Ven, ven
Ay, ay, corazón, podríamos brillar junto a la orilla si quisieras, podríamos ir hasta el fin del mundo si tus manos buscaran las mías como ellas ya lo hacen. Deja que mis pasos sean guía de los tuyos, no pierdas la oportunidad que yo perdí. Ven, ven, no cierres la puerta, no estoy lista para verte partir como yo lo hice, y mis pasos queman cada vez más, queriendo ser borrados y olvidados. Retroceder suena como una maravilla en estos momentos. Ay sol, no te escondas así de mi.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Cráter sin luz
Una luna busca su sol constantemente, no importa que tanto dure, ni cuantos relámpagos pasen. Habían tantas lámparas que no supe verte a lo lejos de aquí, de la luz escurridiza, del artificial destello. Un día el gran sol se cansó, buscó otro cráter que quisiera su calor, esta luna sintió el gran vacío, y la triste soledad, se dio cuenta que, su sol se había marchado, y ahora merodea sin horizonte claro.
La luna extraña su sol como un niño extraña su globo, este cráter no puede con tanto vacío. Oh sol, ¿volverás a por tu luna? ¿O la privarás de tu dulce luz?
La luna extraña su sol como un niño extraña su globo, este cráter no puede con tanto vacío. Oh sol, ¿volverás a por tu luna? ¿O la privarás de tu dulce luz?
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