lunes, 28 de abril de 2014

En Llamas

No corazón, 
yo sólo soy la encarnación del martillo,
Quiebro los más hermosos corazones de cristal
Mientras más cauteloso es mi paso
Más ruido hago,
Más pedazos de vidrio caen
Más sangré inocente corre por la acera
Alejate de mi, alejate de mi roce 
Huye como ruiseñor que presiente una tormenta.

No soy agua cristalina
Aunque así parezca
Sigue al fondo y verás
Turbias corrientes en el centro
evita que te atrapen, corre.

Cariño, no soy Midas,
Lo que toco no se hace valioso,
Se hace trizas
Dionisio me hizo maldita,
Me dio manos de fuego
Un toque destructor,
No haré del cristal oro,
Haré del cristal ceniza.

Le agarré un gusto al fuego
A mis dedos negros, 
A los ojos apagados.
Soy yo dueña de este camino
No perteneces aquí
Escapa de la oscuridad del sendero
Escapa de los males que escondo
Ve y corre de mis profundos demonios
Ellos están conmigo
No contigo
Se libre, huye 
Mis manos en llamas no te tocarán,
O eso espero.

martes, 8 de abril de 2014

Crítica "Papita, Maní, Tostón": mejor dicho, huevo sin sal.



En estos últimos años hemos visto una gran mejora y crecimiento en el cine venezolano, cosa que en mí provocó interés, y por eso es que estoy escribiendo ahora.

Una película venezolana que me gustó mucho, y me puso a pensar un poco, fue "La Casa del Fin de los Tiempos", es obvio que alguien tenía que apostar por el terror alguna vez en esta industria, y aunque la verdad no haya sido el boom como horror, la trama y la historia fueron excelentes. 

Pero vamos al grano, después de leer en todos lados sobre Papita, Maní, Tostón como "la película más taquillera del cine venezolano" es normal que todos queramos verla, ver por qué tanto éxito. Las expectativas por los rascacielos, dispuesta a reírme desde la primera escena, y preparada para recomendarla después de que terminara, lo siento, pero nada de esto pasó.

No me reí ni una vez, NI UNA VEZ, quizás la escena del carro de helado pudo haberme sacado una sonrisa, pero nada de carcajadas, literalmente, podría calificar a esta película con el humor más básico, forzado y mediocre que haya visto en este último periodo de tiempo, lo que si me dio risa fue una cosa, de hecho, hasta me sacó una carcajada, tres de las personas que la habían visto antes que yo, me dijeron que se rieron sin parar y que no me decepcionaría, razón por la cual desconfío más de la humanidad día tras día.

El director se esforzó tanto en hacer reír al público, que tuvo como resultado un guión pobre, uno que verías en una parodia, que da risa porque bueno, es una parodia y ese es el punto, ser ridículo, pero una película, con todas sus letras, teniendo un guión así, con un humor tan explotado como nuestro petróleo, que da lástima, sentí pena ajena.



En las partes dramáticas, serias, me llegó una peste, UN ASQUEROSO OLOR a drama de telenovela, que, me retracto, sí me reí con la película, claro que sí, pero en los momentos que debería estar llorando o angustiada, la actuación no la compré ni una vez, fue tan ridículo añadir esas partes en esta película, es como si se le hubiesen agotado las ideas y quiso rellenar el tiempo que le quedaba, así como el relleno de los mangas, sin sentido y fastidiosos.

Claro, está a flor de piel el espíritu venezolano, como negarlo, la jocosidad que tanto nos distingue, pero eso no hace justificación para lo horrible que es.

Lo más triste es que haya sido una de las películas más taquilleras en nuestro cine, porque existiendo mejores, con mejores tramas y guión, opaca nuestro auge en el arte escénico y demuestra el grado de humor a cosas tontas que podemos llegar a tener... no, esto no es un cumplido.