domingo, 21 de diciembre de 2014

Haznos renacer.

Dame un beso de esos que salvan vidas, de esos que te hacen olvidar el mundo allá afuera. No sé dónde estás, pero sí sé donde quiero que estés.

Ven y salva estas manos,
De ahogarse entre palabras y versos,
Abrazame y no me dejes ir
En estos días de angustia,
Tú eres la calma que necesito.

Sin tus besos y la mitad de un te quiero,
No tenemos nada,
Nada más que polvo negro.

Te congelaste, me hiciste arder;
En tus brazos quiero quemarme,
Y en tu cuerpo guardar mis cenizas.

La noche es nuestra,
Las estrellas a nuestra merced están,
Sin prisas, sin apuro,
Destrúyeme, y destruyamos el mundo,
La luna nos mira, nos anhela,
"¿Dónde han quedado los amantes
así como estos, tan puros,
Con pensamientos desnudos?"
Preguntó, y aquí estamos,
Vamos a arder, juguemos a querernos,
Hasta que ya no estemos jugando.

Me destruí por desesperación,
Desesperación por si volvías por aquí;
y me acabé cada noche esperando,
A que digas que me quieres.

Demuestra que tu cobardía puede morir, para hacer renacer esto,
Para hacernos renacer.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario