Esta y todas las lunas son tuyas, lo he decretado y no tienes derecho a pataleo. Porque si el cielo me susurra tu nombre y la luna me recuerda a tus manos, entonces cariño, es tuya. Las veces que te miro y me doy cuenta, poquito a poquito, que te has convertido en algo un poco más grande que mi mundo
No hay comentarios.:
Publicar un comentario