domingo, 26 de enero de 2014

Puede que a veces me vaya, y no vuelva en unos meses; puede que ronde por otras veredas un rato más; puede que intente escapar, y quizás tarde en regresar. Pero ten por seguro que volveré, siempre vuelvo, pero, ¿por qué? es tan simple como el agua clara, tú, aunque yo me vaya, tú sigues ahí, en tu trono, invadiendo mi mente, ahí, nadie te ha descoronado, aún puedes bailar, aún puedes brillas, aunque me mueva de lugar, o intente quitarte, mi mente no lo permite, mis sentimientos tampoco, es que eres tú quien reina el palacio, tú quien observa desde arriba juzgando a todo aquel que osa intentar tumbarte, te ríes en sus caras, tan amarga tu risa, tan cabrona y agría, retunda en mis oídos cada vez que pienso en la posibilidad de que quizás ya no me importes. "Oh", es todo lo que digo al enfrentar la realidad, sabiendo que una parte de mí siempre pensará en ti, estarás ahí, con la victoria en bandeja de plata.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario